domingo, 2 de mayo de 2021

Madre de la Divina Gracia



No podía faltar en este blog una publicación dedicada a la principal devoción mariana de la ciudad, la patrona de Cáceres, Nuestra Señora la Santísima Virgen de la Montaña Coronada.

Origen del culto

Al contrario de otras devociones populares no sólo de España sino allende nuestras fronteras, el origen de la devoción no tuvo lugar en unas apariciones de la Santísima Virgen como ocurre con la patrona de Extremadura la Virgen de Guadalupe o la Virgen del Fátima entre otras, sino que todo comenzó de manera muy sencilla.
En el año 1600 llegó a Cáceres Francisco de Paniagua, natural de Casas de Millán llevando consigo una pequeña imagen de la Santísima Virgen implorando limosnas para erigir una capilla en su honor. Llegando a la Sierra de la Mosca, en los peñascos más elevados construyó una cabaña aprovechando el abrigo de los mismos y colocando en el saliente de una roca la imagen de la Virgen, dando inicio de esta manera a su vida de retiro y oración.
En un principio aquella cabaña fue para su devoción particular, aunque poco después inició los trabajos para erigir una capilla para rendir culto a la imagen, colaborando para tal fin el juez eclesiástico y vicario de la villa, Sancho de Figueroa y Ocano. Fue bendecida la capilla el 24 de marzo de 1626 e inmediatamente comenzó la devoción del pueblo cacereño en forma de promesas, peregrinaciones al pequeño lugar de culto y rogativas.


La devoción aumentó dos años después tras concederse autorización para poder celebrar la Santa Misa en el lugar y poco después la imagen toma la advocación de la Encarnación de la Montaña, simplificando el título Sancho de Figueroa tras colocar en la puerta de la capilla la inscripción Nuestra Señora de la Montaña.

Imagen

La talla de la Virgen de la Montaña puede situarse cronológicamente entre los años 1620 y 1626. Fue encargada por Francisco de Paniagua y Sancho de Figueroa. Aunque es de autor desconocido, guarda similitudes estilísticas con la imaginería sevillana del siglo XVI y que algunos talleres mantienen durante el siglo XVII. Son tallas similares las de la Virgen del Pilar de Zaragoza y la de los Desamparados de Valencia.
La virgen fue declarada patrona de la ciudad en el año 1906 por el papa San Pío X y coronada canónicamente el 12 de octubre de 1924.

En la actualidad la ciudad celebra a su patrona a finales de abril y principios de mayo, bajando la imagen en procesión desde su santuario hasta la ciudad diez días antes del primer domingo de mayo, día de la madre. Esta procesión de bajada supone una gran muestra de devoción popular por parte del pueblo cacereño, donde se puede contemplar balcones adornados, pétalos de flores que se arrojan a la virgen desde los mismos, ofrendas florales, la tradicional serenata interpretada por la tuna en la plaza del Duque etc. 

Se celebra solemne novenario en la Concatedral de Santa María en honor a la patrona, nueve días en los que no paran de ir y venir devotos de la ciudad y de otros lugares para visitar a la virgen y ofrecerle sus plegarias, destacan en estos días la presentación de niños nacidos en el año y el besamanto celebrado los dos últimos días de la estancia en la ciudad de la imagen. El día de la madre, la virgen regresa a su santuario en procesión y los cacereños suelen festejar este día en el campo.
Por último y como curiosidad cabe destacar que la imagen posee más de 125 mantos, así mismo, tanto en Cáceres como en la provincia podemos encontrar niñas y mujeres con el nombre de Montaña o María Montaña.

 



Webgrafía


Bibliografía

Cáceres visto por un periodista Germán Sellers de Paz

Fotografías

Carlos Hermoso Sánchez
Juan Ramón Marchena Rodríguez
Valentín Javier

Vídeos


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